sábado, 18 de octubre de 2008

LOS PECES

ANATOMIA DE LOS PECES.
El cuerpo de los peces está cubierto por piel y por escamas, las cuales son constantes durante toda la vida y se desarrollan paralelamente con el pez; adicionalmente está recubierto por un mucus viscoso que lo protege, si se manipula al animal con las manos, con implementos secos o en forma brusca, se les puede despojar del mucus, pierden escamas y queda la piel expuesta al ataque de hongos, bacterias y/o parásitos, los cuales provocan infecciones muchas veces difíciles de controlar.
El cuerpo está sostenido por un esqueleto, un armazón óseo que conserva la forma y sirve de soporte a los músculos y protege los órganos internos.
Fisiología de los peces
Respiración: Los peces, al igual que los demás seres vivos, necesitan del oxígeno, el cual toman del agua y, al mismo tiempo, expelen gas carbónico. El intercambio de estos gases se llama respiración y es efectuado por las branquias, órganos diseñados para funcionar sólo en el agua; por lo tanto, los peces mueren si se les saca del agua por mucho tiempo, al no tener el medio adecuado para llevar a cabo su función respiratoria; ésta se realiza a través de la membrana de las láminas branquiales, sobre las cuales pasa una corriente de agua, y de ella el pez toma el oxígeno, obligándolo a absorber en forma permanente el agua por la boca.
Alimentación y digestión: Existe una gran variabilidad en los hábitos alimenticios de los peces. Como en los animales terrestres, éstos pueden ser clasificados en: carnívoros, omnívoros ó herbívoros, de acuerdo con sus hábitos alimenticios naturales. Sin embargo, todos, en cierta forma, son carnívoros en sus estados larvales y la mayoría de los peces importantes en acuicultura también lo son, de allí que los peces jóvenes no comen lo mismo que en su estado adulto.
La forma, tamaño, posición de la boca y los dientes varían según el hábito alimenticio. El sistema digestivo y las enzimas que contribuyen a la hidrólisis de la proteína, grasa y carbohidratos son fundamentalmente similares a las demás especies de vertebrados. Sin embargo, dentro de las diferentes variedades de peces no existe la misma morfología y fisiología. En general, el intestino es corto en los peces carnívoros y varias de las especies poseen apéndices digestivos específicos los cuales son peculiares para cada una de éstas y cumplen funciones de absorción en compensación con la poca longitud del intestino. En general, la anatomía de los órganos digestivos muestran gran diversidad en los peces de acuerdo con sus hábitos alimenticios.
Crecimiento: El crecimiento de los peces es más o menos rápido, desde que nacen hasta que empieza la reproducción, luego se torna lento a medida que el pez avanza en edad, pero nunca se detiene por completo.
Si el alimento es escaso, los peces dejan de crecer; pero si de nuevo tienen una buena oferta de alimento, reinician su crecimiento. Esta propiedad se utiliza mucho en piscicultura cuando se requiere almacenar peces jóvenes.
Reproducción: Los peces, como en todas las especies, se hallan separados por sexos. Las especies cultivadas artificialmente llegan a su madurez sexual después de alcanzar el tamaño y peso deseado por el productor. Algunas especies, como la tilapia, maduran sexualmente entre los 3 y 4 meses de edad, con un peso de 120-150 g; sin embargo, a esta edad y con este peso ya pueden producir alevinos. La Cachama, por el contrario, es muy lenta para alcanzar su madurez sexual y solo es apta para la reproducción después de los 3-4 años de edad con un peso de 3 ó 4 kilogramos.
La precocidad en la reproducción exige cultivos monosexo, con procesos de reversión o hibridación eficientes (por encima del 98%) y un manejo genético adecuado. Por el contrario, la reproducción tardía permite cultivos sin discriminar sexos. Como son mayores sus períodos para llegar a la madurez sexual y el espacio requerido para mantener y levantar reproductores, el piscicultor deberá evaluar muy detenidamente, desde el punto de vista técnico y económico, la opción de una reproducción tardía, para escoger la especie piscícola acorde con sus necesidades.